Mi estudio

22 marzo, 2020 6 Por ilustralba

Hoy os presento mi pequeño refugio, mi cómplice. El lugar donde sé entrar, pero me tienen que arrastrar para salir.

Las paredes que lo envuelven son color champagne y la mayor parte de los muebles y accesorios, blancos. Me gusta mucho el equipo que hacen de tonos pastel.

Algo a lo que le di mucha importancia a la hora de pensar la distribución fue a la organización y a la limpieza.

 

Hay veces que acumulamos muchos materiales que luego ni siquiera sabemos dónde hemos guardado, así que quise que la mayoría (o al menos los de mayor uso) estuvieran ordenaditos pero a la vista.

Y por eso coloqué encima de la mesa esas barras con cubos de IKEA, porque tengo mis esenciales a mano y la mesa está bastante despejada. Además, tengo que añadir que es una solución muuuy barata 😉

 

La cajita de madera que veis en la mesa va rotando por todas partes, es donde guardo los materiales que utilizo para preparar vuestros pedidos: agenda de notas, tijeras, pegamento… <3

En la pared tengo de decoración ilustraciones botánicas de algunos proyectos y la entrevista del periódico LA RIOJA que me hicieron en octubre. A la izquierda, al lado de la ventana, un corcho en el que pinté un mapamundi y que siempre acaba tapado por un montón de papelitos.

 

El carrito blanco de ruedas llevaba en mi lista de deseos desde que lo vi. Cuando estoy trabajando lo muevo a mi lado y me sirve de segunda mesa.

Ahí dejo cajas pequeñas, botes de cristal (que reutilizo para el agua de acuarela o lápices) trapos y cuadernos A4 A5.

 

El mueble de la impresora lo hizo mi padre y las cajas de tela mi madre. ¿A qué son un equipazo? <3

Ahí guardo sobre todo trabajos de la facultad, originales de proyectos en los que solo hacía falta la versión digital, cuadernos de apuntes, materiales que no utilizo normalmente… Es mi baúl de los recuerdos particular.

Otro de los inventos para organizar que me encantan es esta rejilla negra.

Ahí están enganchadas las acuarelas de tubo y se pueden ver de un simple vistazo los colores que quieras coger.

A esta rejilla le añadí una “cestita” de la tienda Casa. En ella voy dejando los prints y originales que encargáis para empezar a empaquetar.

Y, por último, pero no menos importante: la taquilla (o nevera como la llamamos cariñosamente por aquí)

Se pueden añadir módulos y entran papeles hasta tamaño A3, así que la utilizo para guardar un poquito de todo. 

 

El estudio siempre está en constante evolución ¡parece que tiene vida!

Se va adaptando a las necesidades del momento, por eso siempre hay pequeños cambios.

 

¡Y ya hemos acabado este studio tour! Espero que os haya gustado.

Nos vemos en el próximo post!